Antes que nada: avisa a informática
Parece burocracia, pero evita disgustos reales. Muchas empresas tienen una política escrita sobre acceso remoto, e instalar por tu cuenta puede ser una falta disciplinaria incluso con la mejor intención.
En la práctica la petición suele aprobarse cuando explicas qué vas a usar, que el acceso está protegido con contraseña y que solo queda accesible tu equipo. Si la empresa ya tiene VPN, pregunta primero si no es la vía preferida.
Paso 1 — Instala el programa en el equipo de la oficina
Esta es la única instalación necesaria. El programa se queda en la bandeja de Windows, junto al reloj, y muestra un número de identificación. Apunta ese número: es el que escribirás desde casa.
Paso 2 — Define una contraseña fuerte
Aquí conviene un cuidado que mucha gente se salta. Esa contraseña es lo único que hay entre internet y tu ordenador de trabajo.
Usa al menos doce caracteres, mezclando letras, números y símbolos. No reutilices la contraseña del correo ni la de Windows.
Si la herramienta ofrece verificación en dos pasos, actívala. Es lo que más reduce el riesgo por unidad de esfuerzo.
Paso 3 — Impide que el ordenador se suspenda
Es la causa número uno del «ayer funcionaba y hoy no». Un ordenador suspendido no responde a ninguna conexión.
En Windows, entra en Configuración → Sistema → Energía y ajusta:
- Pantalla: puede apagarse sin problema, no afecta al acceso.
- Suspensión: cámbialo a Nunca.
- Hibernación: desactívala, si está activa.
En un portátil, revisa las dos pestañas: «con batería» y «conectado». Y deja el equipo enchufado a la corriente.
Paso 4 — Prueba antes de necesitarlo
Prueba el mismo día, desde casa, con calma. Descubrir que no funciona a las 22 h de un domingo, con una entrega el lunes, es una experiencia que no merece la pena.
Una prueba vale aún más: usa los datos móviles, no el wifi de casa. Así fuerzas el camino más difícil de la red y descubres ahora si algo se atasca.
Los cuatro problemas más habituales
«No conecta, dice que está sin conexión»
Casi siempre el ordenador se suspendió o alguien lo apagó. Si no tienes a nadie en la oficina para encenderlo, la salida es configurar la BIOS para que arranque automáticamente tras un corte de luz; la opción suele llamarse Restore on AC Power Loss o After Power Failure.
«Conecta pero se entrecorta»
Normalmente es la conexión de la oficina, no la tuya. El vídeo sale de allí, y la velocidad de subida suele ser mucho menor que la de bajada en los planes de empresa. Bajar la resolución de la pantalla de la oficina ayuda más que cualquier otro ajuste.
«El antivirus lo ha bloqueado»
Habitual en redes corporativas. Necesita que informática lo autorice: un motivo más para avisar antes.
«Alguien en la oficina necesita usar el equipo»
Conviene acordarlo: cuando alguien esté físicamente delante del ordenador, tú lo ves y puedes salir. Las buenas herramientas muestran en pantalla que hay una sesión remota en curso, lo que evita sustos.
Seguridad: el mínimo que no se puede ignorar
- Una contraseña exclusiva, larga, solo para esto.
- Bloquea la pantalla al salir de la sesión, para que quien pase por la oficina no vea lo que dejaste abierto.
- No guardes la contraseña en un ordenador compartido.
- Revisa el acceso cuando cambies de trabajo o de equipo: un acceso olvidado es el acceso de alguien.
Cuánto cuesta
Para acceder a tus propios equipos, los planes de entrada bastan. Conviene saber antes de comparar: TeamViewer y AnyDesk facturan solo anualmente, y sus planes de entrada cubren pocos dispositivos. El plan Personal de PCReach cuesta 2,90 US$ al mes, también para 3 ordenadores, con facturación mensual o anual, como prefieras.
Si tu caso es acceder a equipos de terceros —clientes, por ejemplo— ningún plan personal sirve, y conviene leer sobre el aviso de uso comercial antes de elegir.
2,90 US$ al mes para llegar a tus ordenadores
Instálalo en el ordenador de la oficina y conéctate desde casa con el navegador, también desde el móvil. Sin instalar nada de tu lado.
Usar gratis, sin caducidad